Las Palmas de Gran Canaria, 26 de octubre de 2021.
El Risco de San Nicolás tiene mucho más que unas vistas privilegiadas de la capital. Tiene identidad, historia, una comunidad vecinal comprometida y un enorme potencial que Primero Canarias quiere recuperar a través de una apuesta decidida por su rehabilitación integral, la mejora de la accesibilidad y la puesta en valor de uno de los enclaves más singulares de Las Palmas de Gran Canaria.
Así lo defendió Marcial Morales durante la visita que realizó al barrio junto a otros miembros de la Asamblea Local de Primero Canarias, en la que mantuvieron un encuentro con representantes el colectivo vecinal y sociocultural AmiRisco. De la mano de su presidente, Tana Suárez, recorrieron las distintas zonas del risco para conocer tanto sus principales dificultades como las oportunidades que ofrece para construir una ciudad más cohesionada.
El recorrido permitió constatar una realidad de contrastes: mientras la zona alta ofrece algunas de las mejores panorámicas de la ciudad, la vertiente norte concentra importantes problemas de deterioro urbanístico y desestructuración social. A ello se suma la compleja orografía de un barrio construido en vertical, con apenas dos calles principales y una extensa red de callejones y escalinatas que dificultan especialmente la vida cotidiana de una población cada vez más envejecida.
Para Tana Suárez, la accesibilidad constituye la principal asignatura pendiente del Risco de San Nicolás. “Tenemos un urbanismo desfasado que dificulta el tránsito de los vecinos, el transporte de víveres o incluso la rehabilitación de las viviendas”, explicó el presidente de AmiRisco, quien recordó que el Plan Especial aprobado en 2023 representa una oportunidad para abrir nuevas vías, mejorar la movilidad y acometer una transformación integral del barrio.
Marcial Morales puso el acento en la fortaleza de una comunidad que, pese a las dificultades acumuladas durante años, sigue trabajando por su futuro. “Hemos encontrado un barrio con una necesidad imperiosa de mejorar su movilidad y accesibilidad, pero también un barrio que se moviliza, que tiene en AmiRisco una entidad con las ideas claras y que sabe por dónde avanzar”, destacó.
Para el representante de Primero Canarias, el desafío no pasa por diseñar nuevos proyectos que queden sobre el papel, sino por convertir los instrumentos de planificación existentes en mejoras reales para la ciudadanía. “Lo que se requiere es un Ayuntamiento decidido a convertir ese Plan Especial en realidad y hacer del Risco de San Nicolás un lugar atractivo para vivir, donde se mantenga su identidad propia y se aproveche todo su potencial”, afirmó. [PRENSA MUNICIPALISTAS PRIMERO CANARIAS – LPGC]


