Unas 700 personas claman en La Aldea (Gran Canaria) contra un proyecto de granja marina

Las Palmas de Gran Canaria, 7 jun – Unas 700 personas, según los organizadores, han clamado este domingo en La Aldea de San Nicolás (Gran Canaria) contra un proyecto que pretende crear una «macrogranja marina» en sus costas, rechazando que se convierta el mar «en un polígono industrial».

Bajo la convocatoria de Greenpeace y la Plataforma por un Litoral Limpio, estas personas han exigido paralizar este proyecto que han tachado de «atentando ecológico y socioeconómico» para un pueblo tradicional de pescadores como este, han detallado los organizadores en un comunicado.

Según la portavoz de Greenpeace en Canarias, Irene Sánchez, el pueblo de La Aldea ha dejado claro con esta protesta que esta macrogranja, promovida por Gran Canaria Bass Company, «representa una amenaza directa para la salud del medio marino de las islas, además de un duro golpe para la economía local y la supervivencia del sector pesquero artesanal».

La protesta ha comenzado con varias embarcaciones pesqueras tradicionales navegando hasta el espigón de la playa del municipio con una pancarta en la que podía leerse «No a la macrogranja marina de La Aldea».

En el espigón, unas 700 personas esperaban, y allí se ha leído un manifiesto conjunto que ha alertado «de los graves impactos ambientales que conllevan estas instalaciones flotantes, como la contaminación del agua por aporte de materia orgánica y sustancias tóxicas como alguicidas, bactericidas y antibióticos, la transmisión de enfermedades a especies silvestres o la eutrofización del medio marino».

Un problema este último, han aclarado, que reduce la disponibilidad de luz y oxígeno en las aguas, y que se suma a la «sobreexplotación de los océanos o el riesgo crítico de fugas de las especies que se crían en las jaulas».

Capital extranjero y ubicación protegida

Desde la organización de la acción de protesta han apuntado que esta empresa tiene un 90 % de capital extranjero, en concreto de los Emiratos Árabes, y que pretende instalar 24 jaulas marinas en La Aldea para producir unas 5.400 toneladas de lubinas dedicadas casi en su totalidad a la exportación.

Además, han señalado que la ubicación prevista para la instalación se encuentra muy próxima a dos espacios marinos protegidos por la Red Natura 2000, la Zona de Especial Conservación (ZEC) ‘Sebadales de Güigüi’ y la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) ‘Espacio marino de Mogán – La Aldea’.

Asimismo, se encuentra dentro de los límites del área que es considerada Reserva de la Biosfera de Gran Canaria, y cerca de esa zona se han documentado individuos de angelote, una especie de tiburón catalogada como en peligro crítico de extinción.

Impacto socioeconómico y rechazo ciudadano

En cuanto al impacto socioeconómico de la instalación de esta granja marina, han recordado que «la pesca artesanal canaria es un pilar fundamental para la economía local y la soberanía alimentaria de las islas», por lo que de crearse esta infraestructura, se desplazaría a los pescadores de sus caladeros tradicionales, como ya ha ocurrido en otros casos.

«Este proyecto es un nuevo ejemplo de un modelo económico extractivista que sólo beneficia a unos pocos, dejando a su paso un rastro de destrucción ecológica», ha lamentado Sánchez, quien ha asegurado que estos colectivos seguirán movilizándose en caso de que se insista en «ignorar a la ciudadanía» en sus reclamaciones. [EFE]