Canarias, 12 de agosto de 2026.
Sí se puede Canarias, a través de su portavoz, Vanesa Martín, ha expresado expresa su rotundo rechazo a la creciente militarización del entorno geográfico del Archipiélago y reclama que las instituciones y la sociedad canaria se posicionen frente a unas maniobras militares que, a juicio de la organización, profundizan la lógica de confrontación e injerencia de las grandes potencias en el entorno de Canarias.
La organización ecosocialista canaria señala especialmente la reciente puesta en funcionamiento del Centro Africano de Entrenamiento y Experimentación Multidominio (AMTEC), impulsado conjuntamente por Estados Unidos y Marruecos en Tan-Tan, y el desarrollo en sus instalaciones de ejercicios con armamento de largo alcance. La proximidad de este enclave al Archipiélago convierte, en opinión de Sí se puede, la creciente cooperación militar entre Washington y Rabat en un asunto que afecta directamente a Canarias y a la seguridad del conjunto de la región.
Para Sí se puede, no puede normalizarse que a escasa distancia de las islas se desarrollen actividades de entrenamiento, experimentación tecnológica y pruebas de sistemas de armas cada vez más sofisticados. La organización considera especialmente preocupante que este tipo de operaciones se desarrollen en un contexto internacional marcado por el aumento de los conflictos armados y por una progresiva expansión de los dispositivos militares y del gasto militar.
Vanesa Martín reprocha la labor de respaldo que desde el PSOE y desde CC se ha desarrollado de las tesis de Marruecos, a costa de las justas reivindicaciones de la población saharaui. Ven en este momento un repunte preocupante y peligroso, que puede generar una chispa de violencia muy difícil de controlar.
La formación recuerda que el proyecto AMTEC forma parte de una estrategia de cooperación militar de mayor alcance entre Estados Unidos y Marruecos, que contempla durante la próxima década la adquisición de equipamiento avanzado, formación militar y colaboración tecnológica. El nuevo centro está concebido, además, como un espacio para experimentar con tecnologías emergentes y sistemas autónomos, reforzando las capacidades militares de Marruecos en el entorno norteafricano y atlántico.
Sí se puede advierte de que esta dinámica contribuye a consolidar una auténtica carrera armamentística en las proximidades de Canarias. La organización considera que el Archipiélago no debe asumir como inevitable su conversión en un territorio situado en primera línea de las estrategias militares de Estados Unidos, Marruecos o cualquier otra potencia.
“Canarias no puede contemplar con indiferencia cómo aumenta la presencia y capacidad militar en nuestro entorno inmediato. No queremos que las islas sean utilizadas como referencia geoestratégica de una política basada en las armas, la disuasión y la confrontación”, señala Vanesa Martín.
En este sentido, Sí se puede reclama al Gobierno de Canarias y al Gobierno de España que expliquen qué valoración realizan de estas maniobras y qué medidas están adoptando para garantizar que Canarias quede al margen de cualquier dinámica de escalada militar. La organización considera insuficiente limitarse a observar el fortalecimiento de las capacidades bélicas en el entorno de las islas.
La formación plantea asimismo la necesidad de impulsar una política exterior y de seguridad que priorice la cooperación entre los pueblos, la resolución diplomática de los conflictos y la defensa de los derechos humanos frente a la lógica de bloques militares. “La seguridad de Canarias no se construye acumulando armas a pocos kilómetros de nuestras costas, sino mediante relaciones de cooperación, diálogo, además de un claro respeto al derecho internacional y a la vida humana”, sostiene Sí se puede.
La organización recuerda además la especial sensibilidad del entorno de Canarias por su proximidad al norte de África y al Sáhara Occidental. En este contexto, considera necesario que cualquier estrategia de seguridad tenga en cuenta las consecuencias que una mayor militarización puede generar sobre la estabilidad regional y sobre la población de los territorios afectados.
Sí se puede hace un llamamiento a la sociedad canaria para rechazar la normalización de estas dinámicas y reivindicar el carácter de Canarias como espacio de paz y cooperación. La organización considera que el Archipiélago debe reclamar una posición propia ante la creciente militarización de su entorno y defender que las islas no sean utilizadas como pieza de ninguna estrategia imperial o de confrontación geopolítica.
“Canarias debe decir claramente que no quiere ser un peón en las disputas entre potencias, ni parte de los juegos de guerra de Trump y Mohamed VI. Frente a la militarización y al rearme, apostamos por la paz, la cooperación entre pueblos y una política internacional que coloque a las personas y sus derechos por encima de los intereses militares y estratégicos”, concluyen. [Sí se puede]
