Canarias, 29 de julio de 2026.
Sí se puede Canarias expresa su preocupación por la creciente presencia y normalización de ejercicios militares en espacios públicos e infraestructuras estratégicas del archipiélago, una tendencia que considera incompatible con el modelo de sociedad pacífica, democrática y comprometida con la resolución dialogada de los conflictos que históricamente ha defendido Canarias.
La formación hace referencia a las recientes maniobras desarrolladas en la central térmica de Barranco de Tirajana, en Gran Canaria, donde el Ejército simuló un ataque y la recuperación de una infraestructura esencial mediante una operación conjunta por tierra, mar y aire. Este tipo de ejercicios, que recrean escenarios bélicos sobre instalaciones civiles fundamentales para el suministro eléctrico de la población, contribuyen a generar un clima de alarma y a normalizar la lógica militar en la vida cotidiana.
La portavoz de Sí se puede Canarias, Vanesa Martín, considera que «resulta profundamente preocupante que cada vez se destinen más recursos públicos y mayor visibilidad institucional a intervenciones basadas en la lógica militar, mientras continúan existiendo enormes necesidades sociales, ambientales y económicas que requieren inversiones urgentes«.
La portavoz ecosocialista recuerda que Canarias expresó de forma clara su voluntad política en el referéndum de 1986, cuando una mayoría de la ciudadanía rechazó la permanencia del Estado español en la OTAN. «Aquella decisión no fue únicamente un posicionamiento sobre una alianza militar; representó una apuesta colectiva por una tierra de paz, alejada de la confrontación armada y comprometida con la cooperación entre los pueblos», señala.
Para Sí se puede Canarias, el contexto internacional no puede servir como justificación para asumir como inevitables el incremento del gasto militar, la proliferación de maniobras castrenses o la ocupación progresiva de espacios civiles por parte del Ejército. La organización advierte de que la seguridad de la ciudadanía no se construye alimentando una cultura de guerra, sino fortaleciendo los servicios públicos, la protección civil, la cooperación internacional, la justicia social y la prevención de los conflictos desde la diplomacia y el diálogo.
«La verdadera seguridad de Canarias depende de contar con una sociedad cohesionada, resiliente frente a las emergencias climáticas, con soberanía energética y alimentaria, con servicios públicos fuertes y con instituciones capaces de promover la paz. Militarizar el territorio no resuelve ninguno de esos desafíos», afirma Vanesa Martín.
Sí se puede Canarias considera especialmente preocupante que infraestructuras estratégicas y espacios de uso común se conviertan en escenarios habituales de operaciones militares, trasladando a la población una imagen de excepcionalidad permanente y contribuyendo a banalizar la preparación para escenarios de guerra.
La formación hace un llamamiento a las instituciones canarias para que refuercen su compromiso con la cultura de paz, promuevan políticas orientadas a la resolución pacífica de los conflictos y rechacen la utilización del territorio canario como escenario de normalización de estrategias militares.
«Canarias ha sido históricamente un puente entre continentes y culturas. Nuestro futuro debe seguir construyéndose desde el diálogo, la cooperación y la paz, no desde la militarización de nuestros espacios públicos ni desde el aumento de una retórica bélica que no representa el sentir mayoritario de nuestra sociedad», concluye. [Sí se puede]

