La Fundación Canaria Reserva Mundial de la Biosfera La Palma tuvo una participación destacada en el II Congreso de Reto Demográfico de Canarias, celebrado los días 18 y 19 de junio en Breña Alta bajo el lema «Territorio y Arraigo: de la estrategia a la acción», consolidando su papel como espacio de pensamiento aplicado, transferencia de conocimiento y gobernanza territorial al servicio de La Palma y del conjunto del archipiélago.
Durante el Congreso, la Reserva defendió una posición clara: el reto demográfico no puede entenderse únicamente como una cuestión de cifras de población, sino como una manifestación visible de procesos más profundos que afectan a la relación entre las personas, la economía, el territorio y los sistemas naturales que sostienen la vida. En este sentido, la Fundación subrayó la necesidad de incorporar una mirada sistémica a los grandes desafíos de Canarias.
Los desequilibrios demográficos son, en muchas ocasiones, una señal de relaciones deterioradas que permanecen ocultas bajo la superficie: dificultades de acceso a la vivienda, falta de oportunidades laborales estables y bien remuneradas, pérdida de servicios esenciales, debilitamiento de los vínculos comunitarios, dependencia de recursos externos, desigualdades territoriales o una creciente desconexión entre los sistemas humanos y los límites biofísicos que los sustentan.
Durante su intervención, el director ejecutivo de la Fundación, Alfonso Montes de Oca Acosta, defendió que el reto demográfico debe interpretarse desde una perspectiva más amplia que permita comprender las dinámicas profundas que afectan a los territorios: La demografía no es el problema. Es el síntoma. Nos habla de relaciones que se están tensando o rompiendo bajo la superficie. Aprender a ver esas conexiones es el primer paso para poder transformarlas.
Desde esta perspectiva, la evolución de la población no constituye el problema en sí mismo, sino una de las manifestaciones visibles de transformaciones más amplias que afectan simultáneamente a la cohesión social, la economía, el paisaje, la cultura, la disponibilidad de recursos y la capacidad de los territorios para ofrecer proyectos de vida dignos y sostenibles.
Alfonso Montes de Oca participó en el bloque «Narrativa del territorio, identidad y convivencia», dentro de la mesa dedicada a las prácticas de arraigo, adaptación y vida compartida, donde defendió la necesidad de construir relatos territoriales capaces de conectar conocimiento científico, experiencia comunitaria y acción pública. Durante su intervención destacó que las islas constituyen auténticos laboratorios de aprendizaje para comprender la complejidad de los desafíos contemporáneos, recordando que «las islas nos enseñan que nada importante existe por sí solo». La demografía, el agua, la energía, la vivienda, la biodiversidad, la movilidad o el empleo no son cuestiones independientes, sino expresiones de una misma realidad interconectada.
La Fundación puso además el acento en la importancia creciente del cambio climático como uno de los principales factores de transformación territorial que afrontará Canarias durante las próximas décadas. La alteración de los recursos hídricos, el incremento de fenómenos extremos, la presión sobre los ecosistemas, los riesgos asociados a incendios forestales, la adaptación de infraestructuras y actividades económicas o la creciente vulnerabilidad de determinados espacios habitados obligan a incorporar una visión de largo plazo en las políticas públicas.
Por ello, la Reserva defendió que hablar de reto demográfico es también hablar de anticipación, adaptación y resiliencia. No se trata únicamente de responder a los cambios cuando estos ya se han producido, sino de desarrollar la capacidad colectiva para comprender las tendencias emergentes, prepararse para ellas y construir territorios más seguros, habitables y cohesionados en un contexto de creciente incertidumbre.
Asimismo, Montes de Oca intervino en la clausura del Congreso como presidente del Comité Científico, junto a la secretaria del Comité, María de los Ángeles Morales Castañares. En este marco, puso en valor el trabajo desarrollado por el Comité Científico como garantía de rigor, pluralidad y calidad en el proceso de evaluación de las comunicaciones presentadas al Congreso. Este órgano estuvo integrado por especialistas procedentes de universidades, administraciones públicas y entidades territoriales, permitiendo contrastar las aportaciones recibidas desde diferentes disciplinas y perspectivas.
La Fundación destaca especialmente la importancia de este proceso de verificación científica, que permitió ordenar las contribuciones conforme a criterios de calidad metodológica, pertinencia territorial, utilidad para las políticas públicas, innovación y capacidad de transferencia.
En un contexto marcado por la complejidad de los desafíos sociales, ambientales y económicos, la Reserva considera imprescindible que las decisiones públicas se apoyen en conocimiento contrastado, evidencia científica y capacidad para comprender las interrelaciones existentes entre los distintos factores que configuran la realidad territorial.
La participación de la Reserva también tuvo una dimensión técnica propia a través de la comunicación seleccionada de Nieves Rosa Yanes Marichal, bióloga de la Fundación, titulada «Fomentando la Custodia del Territorio desde la gobernanza: espacios de consenso, alianzas y tejido comunitario en la Reserva de la Biosfera de La Palma». Esta aportación permitió compartir una experiencia concreta desarrollada en La Palma basada en la construcción de acuerdos, la generación de alianzas y el fortalecimiento del tejido comunitario como herramientas para promover el arraigo, la corresponsabilidad y la gestión sostenible del territorio.
Para la Fundación, esta comunicación representa una de las líneas estratégicas más relevantes de la Reserva de la Biosfera: avanzar hacia modelos de gobernanza donde la conservación, la participación social, la mejora de la calidad de vida y el desarrollo territorial formen parte de una misma visión compartida de futuro.
La Fundación valora muy positivamente la celebración de este encuentro en La Palma y considera que el Congreso ha contribuido a situar en el centro del debate cuestiones fundamentales para el futuro de Canarias, como la cohesión territorial, la vivienda, los cuidados, el empleo, la conectividad, la innovación social y la mejora de los servicios públicos.
La Fundación Canaria Reserva Mundial de la Biosfera La Palma considera que las islas se encuentran en un momento decisivo. El reto demográfico, el cambio climático, la disponibilidad de agua, la vivienda, la energía o la conservación de la biodiversidad no son desafíos independientes, sino expresiones de una misma realidad interconectada.
Por ello, la Reserva reafirma su compromiso de seguir impulsando espacios de reflexión, conocimiento y acción colectiva que permitan fortalecer la resiliencia territorial y anticipar los cambios que ya están emergiendo. Las islas nos enseñan que nada importante existe por sí solo. Comprender esa verdad puede ser una de las claves para construir una Canarias más cohesionada, habitable y preparada para afrontar los desafíos del siglo XXI. [Cabildo de La Palma]




