02 de septiembre de 2026. El Cabildo de Tenerife, a través del área de Medio Natural, Sostenibilidad, Seguridad y Emergencias, ha aprobado un encargo a la empresa pública GESPLAN por un importe de 3.588.077,34 euros para garantizar durante los próximos cinco años el mantenimiento y funcionamiento del proyecto Comunidades Circulares de Compostaje Comunitario de la Isla de Tenerife.
La actuación ha permitido extender progresivamente un nuevo modelo de gestión de los residuos orgánicos basado en su tratamiento en origen, la participación ciudadana y el aprovechamiento de los biorresiduos para producir compost.
En la actualidad se han instalado 48 zonas de compostaje comunitario vinculadas al proyecto, distribuidas en diferentes puntos de Tenerife. Además, el encargo contempla tanto el mantenimiento y control de las instalaciones existentes como el seguimiento de aquellas nuevas zonas que puedan incorporarse durante los cinco años de vigencia.
La consejera de Medio Natural, Sostenibilidad, Seguridad y Emergencias, Blanca Pérez, señala que “con este nuevo encargo damos estabilidad y continuidad a un proyecto que permite actuar directamente sobre una de las principales fracciones de nuestros residuos, los biorresiduos, y hacerlo además desde los propios municipios, cerca de la ciudadanía y convirtiendo un residuo en un recurso”. Pérez destaca que [PROPUESTA DE DECLARACIÓN] “no se trata únicamente de instalar composteras, sino de garantizar que funcionan correctamente durante los próximos años, acompañar a las personas que participan, formar a los usuarios, controlar la calidad del compost y mantener las instalaciones en condiciones adecuadas”.
Una red extendida por doce municipios
El proyecto alcanza actualmente a 12 municipios de Tenerife: Arico, Arona, Buenavista del Norte, Candelaria, Granadilla de Abona, San Cristóbal de La Laguna, La Matanza de Acentejo, La Orotava, Puerto de la Cruz, Tacoronte, Tegueste y Santiago del Teide.
La red incluye instalaciones ubicadas en barrios, huertos urbanos, espacios comunitarios, centros educativos, instalaciones universitarias y otros enclaves públicos. El expediente destaca, además, la participación de 21 centros de Educación Infantil y Primaria e institutos de Secundaria, junto con huertos urbanos y otras localizaciones de la vía pública.
Entre los emplazamientos figuran, por ejemplo, zonas en Arico El Viejo, Villa de Arico, El Río, El Porís y Las Maretas; Parque La Reina y El Fraile, en Arona; Puntalarga y Barranco Hondo, en Candelaria; o La Jurada, Los Cardones, Los Abrigos, La Tejita y El Médano, en Granadilla de Abona. La red se extiende también por numerosos espacios de La Laguna, así como por municipios del Norte y Oeste de Tenerife.
El objetivo es que todas las instalaciones funcionen bajo una misma dirección técnica, criterios comunes y un protocolo homogéneo de actuación, permitiendo mejorar su control y optimizar los recursos destinados a la gestión del compostaje comunitario. El informe técnico justifica precisamente la necesidad de centralizar el seguimiento de toda la red bajo un mismo equipo.
Seguimiento permanente de los procesos de compostaje
El nuevo encargo no se limita al mantenimiento físico de las instalaciones. GESPLAN asumirá un conjunto de actuaciones destinadas a asegurar el correcto funcionamiento del proceso desde que los residuos orgánicos son depositados hasta que se obtiene el compost.
Entre los principales trabajos se encuentran:
• El control, vigilancia y seguimiento técnico de los procesos de compostaje de todas las zonas actualmente instaladas y de aquellas que se incorporen durante los próximos cinco años.
• La dinamización socio-comunitaria y el acompañamiento a los ciudadanos y colectivos que participan en cada instalación.
• La formación del personal de las entidades participantes y de los propios usuarios.
• Las actuaciones de información, difusión y comunicación destinadas a fomentar la participación y el correcto uso de las instalaciones.
• La realización de analíticas y controles de los parámetros del compost obtenido, conforme a la normativa vigente.
• La elaboración de informes mensuales que recogerán el desarrollo de los procesos, los beneficiarios, la evolución de las zonas y los resultados obtenidos para permitir al Cabildo comprobar el funcionamiento del programa.
El seguimiento se desarrollará de forma continuada durante las diferentes anualidades e incluirá labores de vigilancia y control, mantenimiento de las instalaciones, registros, analíticas, resolución de incidencias, formación, comunicación y dinamización comunitaria.
Además, se contempla la preparación de la documentación técnica necesaria y la tramitación de autorizaciones durante los primeros meses de ejecución del encargo.
Más de 3,5 millones hasta 2031
El presupuesto total previsto asciende a 3.588.077,34 euros, no sujeto a IGIC, y se distribuirá durante las distintas anualidades de ejecución del proyecto.
La planificación económica establece 351.466,01 euros para 2026; 747.245,36 euros anuales entre 2027 y 2030; y 247.629,89 euros para 2031, hasta completar el importe global del encargo.
El presupuesto incorpora los medios humanos y materiales necesarios para desarrollar el programa, además de partidas destinadas a la reposición y reparación de instalaciones, transporte de materiales, herramientas, acciones de comunicación y difusión y realización de analíticas.
Entre las actuaciones especializadas previstas durante los cinco años se contemplan 150.000 euros para análisis del compost, 100.000 euros para mantenimiento de la biotrituradora y transporte de materiales, 112.500 euros para difusión y promoción y 6.000 euros para licencias de herramientas de información geográfica, además de posibles trabajos de conservación, reparación y registro audiovisual.
De un proyecto piloto a una iniciativa de ámbito insular
Comunidades Circulares comenzó como un proyecto piloto destinado a implantar los primeros modelos demostrativos de gestión integral de biorresiduos mediante compostaje comunitario en La Laguna, Tacoronte, El Rosario y Tegueste. La fase inicial de implantación finalizó en noviembre de 2022.
Posteriormente, el Cabildo impulsó la expansión del proyecto a través de Comunidades Circulares de Compostaje y Vermicompostaje Comunitarios en 12 municipios de Tenerife, que obtuvo una subvención de 1.199.693,70 euros vinculada al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y los fondos Next Generation EU. Esta fase contemplaba la implantación de 54 nuevas zonas de compostaje y vermicompostaje y su posterior gestión, seguimiento y control.
Precisamente, las condiciones asociadas a esa financiación europea establecen la obligación de mantener las actuaciones subvencionadas en funcionamiento durante al menos cinco años desde la finalización del proyecto, lo que constituye uno de los principales fundamentos del nuevo encargo.
Reducir los residuos que llegan al sistema insular
El compostaje comunitario permite gestionar en origen parte de los restos orgánicos generados por hogares y otras actividades, evitando su incorporación a la fracción resto y transformándolos mediante un proceso biológico controlado en compost aprovechable.
La iniciativa se enmarca además en las obligaciones establecidas por la normativa europea y estatal sobre gestión diferenciada de los biorresiduos. La Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados para una economía circular establece medidas específicas para favorecer su separación y reciclaje en origen mediante compostaje doméstico y comunitario.
El propio Plan Integral de Residuos de Canarias 2021-2027 recoge entre sus líneas de actuación la promoción de programas de autocompostaje y compostaje comunitario para disminuir la presencia de materia orgánica en los residuos municipales, mientras que el Plan Territorial Especial de Ordenación de Residuos de Tenerife plantea impulsar el compostaje comunitario allí donde resulte técnica y económicamente viable.
Blanca Pérez añade que “la gestión de los biorresiduos es imprescindible para avanzar hacia una Tenerife que genere menos residuos y aproveche mejor sus recursos. Con Comunidades Circulares hacemos además partícipe a la ciudadanía de ese cambio de modelo, porque el residuo orgánico deja de verse como algo que hay que eliminar y pasa a convertirse en compost que puede volver a utilizarse”.
La continuidad del proyecto permitirá, de esta forma, consolidar las instalaciones existentes, garantizar su correcto funcionamiento y disponer de capacidad para incorporar nuevas zonas, manteniendo un modelo único de seguimiento y control en toda la Isla. [Cabildo de Tenerife]



