Las Palmas de Gran Canaria, 9 de septiembre de 2026.
La Comisión de Pleno de Seguridad, Cultura y Carnaval celebrada este miércoles ha dictaminado de forma favorable la nueva Ordenanza de Higiene Urbana relativa a la limpieza de espacios públicos y la gestión de residuos de competencia municipal, una vez sometida a información pública y analizadas las reclamaciones presentadas durante el periodo de exposición pública.
Como ha explicado el concejal de Higiene Urbana y Carnaval, Héctor Alemán, esta ordenanza actualiza la normativa vigente desde hace dos décadas. Tras analizar las alegaciones presentadas durante el periodo de información pública y recibir el dictamen favorable de la Comisión, el texto será elevado al Pleno del Ayuntamiento de este mes de septiembre para su aprobación definitiva y posterior publicación.
Con ello culminará la tramitación de una nueva normativa que sustituirá al marco vigente y actualizará la regulación municipal en materia de limpieza viaria, higiene urbana y gestión de residuos.
Durante el periodo de información pública se estimaron reclamaciones y se incorporaron las propuestas recogidas en el informe elaborado por el Servicio Municipal de Limpieza. Estas modificaciones introducen mejoras, entre otras cuestiones, en materia de lenguaje inclusivo, en la numeración y redacción de varios artículos, en la delimitación de las obligaciones de los productores iniciales de residuos, en la regulación de los residuos industriales y en la precisión de determinadas obligaciones relacionadas con la limpieza.
Asimismo, se ha revisado la regulación de los envases de vidrio para eliminar el concepto de gran productor de esta fracción y la obligación asociada de disponer de contenedores privativos, además de incorporar una definición específica de los eventos públicos.
El resto de las reclamaciones y propuestas han sido desestimadas al considerar que las cuestiones planteadas ya están contempladas en la propia ordenanza o que su regulación corresponde a otros instrumentos normativos.
El informe concluye, además, que ninguna de las reclamaciones acredita una vulneración de derechos fundamentales, la omisión de trámites esenciales o una falta de competencia municipal, y determina que las modificaciones incorporadas no suponen una alteración sustancial del texto aprobado inicialmente.
La nueva ordenanza fue aprobada inicialmente por el Pleno el pasado mes de abril y publicada en el Boletín Oficial de la Provincia el 6 de mayo, tras lo que se abrió un periodo de treinta días para la presentación de reclamaciones y sugerencias. La presentación de estas alegaciones ha hecho necesaria su resolución antes de que el texto pueda regresar al Pleno para su aprobación definitiva.
Una normativa adaptada a la realidad actual
La nueva Ordenanza de Higiene Urbana actualiza el marco regulador municipal después de más de dos décadas y adapta la normativa local a las disposiciones europeas, estatales y autonómicas en materia de residuos y economía circular.
El texto tiene como objetivo mejorar la calidad del entorno urbano, reforzar la limpieza y la salubridad de los espacios públicos y promover una mayor corresponsabilidad ciudadana en su cuidado, al tiempo que establece un marco actualizado para la gestión de los residuos de competencia municipal.
La normativa incorpora nuevas obligaciones y prohibiciones relacionadas con la convivencia y el mantenimiento de los espacios públicos, como evitar las micciones de animales, no sacudir alfombras o textiles desde balcones y ventanas hacia la vía pública o no verter a la calle agua procedente de riego o sistemas de climatización.
También refuerza las obligaciones de establecimientos y actividades económicas en materia de limpieza y gestión de residuos, así como las exigencias para los eventos que se desarrollen en espacios públicos, que deberán prever medidas para la prevención, gestión y separación en origen de los residuos generados.
En materia de residuos, la ordenanza amplía las fracciones sujetas a separación en origen e incorpora, junto al vidrio, papel y envases, los biorresiduos, aceites usados, textiles, muebles y restos de poda.
Asimismo, contempla la posibilidad de implantar sistemas de recogida puerta a puerta y mecanismos de apertura electrónica de contenedores vinculados a personas o inmuebles.
El texto establece además nuevas obligaciones para los grandes productores de residuos y contempla planes específicos de prevención y gestión, al tiempo que incorpora el principio de «quien contamina paga» y prevé incentivos y reducciones de tasas vinculados a prácticas como el compostaje doméstico o la mejora de la separación de residuos.
Por último, la ordenanza establece un régimen de inspección y sancionador adaptado a la legislación vigente, con infracciones leves, graves y muy graves y sanciones económicas en función de la gravedad de las conductas. [Ayto. Las Palmas de Gran Canaria]
