El equipo de gobierno del Cabildo de La Palma sigue apostando por la transformación de los espacios públicos de los 14 municipios de la isla a través del Plan Insular de Desarrollo Local (PIDL), como es el caso de la Avenida La Constitución, en Tazacorte, una zona en la que se ha invertido 932.000 euros para dar prioridad a las personas.
El presidente insular, Sergio Rodríguez, visitó las obras junto al alcalde David Ruíz y el concejal de Tráfico, Manuel González, para hacer seguimiento de los trabajos que permitirán reordenar este espacio, dando respuesta a una demanda vecinal histórica en el municipio.
Sergio Rodríguez defiende la apuesta del equipo de gobierno por potenciar el desarrollo de todos y cada uno de los municipios de la isla, haciendo una especial incidencia en las zonas rurales, algo que se refleja en el reparto de los 40 millones de euros que se destinan al PIDL entre los 14 ayuntamientos.
En este sentido, el presidente recuerda que en el caso de Tazacorte, el PIDL destina más de 3 millones de euros a diversos proyectos que permitirán la mejora de esta localidad palmera y defiende la importancia del trabajo coordinado entre las administraciones para sacar adelante las obras que, en este caso, permitirán la remodelación de la Avenida la Constitución, que cambia la fisonomía del lugar y a la que le seguirán otras intervenciones para enlazarlo con la plaza de El Morro.
Por su parte, el alcalde de Tazacorte, David Ruíz, agradeció la apuesta de Sergio Rodríguez y su equipo por la planificación del centro del municipio y por la creación de una zona comercial abierta que permitirá a la localidad con más horas de sol al año de Europa para aprovechar esa cualidad.
¿Cómo cambiará este espacio?
El proyecto busca resolver la accesibilidad con los anchos estipulados a nivel normativo y crear una plataforma única al mismo nivel en la zona norte de la avenida, que elimine los resaltes y cambios de rasante bruscos en la calle.
Los usos de la calle sufren un desorden importante, lo que le confiere a la vía un carácter anárquico que rompe con los estándares que se consideran idóneos para unos espacios urbanos amables.
Se pretende jerarquizar la relación entre vehículo y peatón, que actualmente se considera desproporcionada, con mucha presencia de tráfico rodado y zonas de aparcamiento, donde el peatón adquiere un papel secundario y casi residual.
En este sentido y teniendo en cuenta la condición de carretera insular de la vía, se hará un tratamiento más urbano, fomentando las relaciones entre los usuarios y priorizando las zonas peatonales frente al tráfico rodado, con el objetivo de conseguir un espacio libre accesible y destinado a acoger distintas actividades. [Cabildo de La Palma]


