En Canarias la humedad y los ácaros pueden agravar la dermatitis atópica, una enfermedad que, en su forma grave, podría afectar a más de 1.300 personas en el archipiélago. Las condiciones ambientales de Canarias, como la alta humedad y la presencia de ácaros, así como los episodios de calima cada vez más frecuentes e intensos pueden actuar como desencadenantes o agravantes de la dermatitis atópica, una enfermedad inflamatoria crónica con un fuerte impacto en la calidad de vida. Picor intenso, dolor, alteraciones del sueño y afectación emocional forman parte de la carga diaria de la enfermedad.
Impacto y realidad de la dermatitis atópica en Canarias
En España, se estima que 30.000 personas conviven con dermatitis atópica grave y que el 86% sufre picor intenso a diario. Ante una enfermedad cuyo impacto va más allá de la piel, iniciativas de sensibilización como ‘Ojalá Pudiera’ buscan acercar a la sociedad la realidad de los pacientes y favorecer una mayor comprensión de sus distintas formas de gravedad.
Las Palmas, 18 de mayo de 2026 – Las condiciones ambientales, como la alta humedad y la presencia de ácaros, así como los episodios de calima cada vez más frecuentes e intensos representan un desafío adicional para las personas que, en Canarias, conviven con Dermatitis Atópica (DA), una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que va más allá de las lesiones cutáneas. Con un profundo impacto en la calidad de vida, se estima que en su forma grave podría afectar a entre 1.300 y 1.400 personas en el archipiélago.
El archipiélago acogerá en el 53 Congreso Nacional de Dermatología y Venereología de la Asociación Española de Dermatología y Venereología (AEDV), que tiene lugar del 20 al 23 de mayo en Gran Canaria.
Síntomas y consecuencias diarias
El picor intenso y persistente es su síntoma más característico, pero el dolor, las alteraciones del sueño y la afectación emocional también condicionan de forma importante el día a día de quienes conviven con DA moderada grave, incidiendo directamente en sus relaciones personales, sociales y laborales.
A nivel nacional, se estima que 30.000 personas la padecen en su forma grave, y el 86% de ellas sufre un picor intenso y diario. Esto desencadena un círculo vicioso de lesiones por rascado, alteraciones del sueño (1 de cada 2 adultos con DA las sufre al menos 3 noches por semana), inestabilidad emocional (74%) e interferencia en el trabajo o estudios (77%).
Además, cuando la dermatitis atópica afecta a áreas visibles y especialmente sensibles como la cara, el cuello, las manos o la zona genital, su impacto puede ser aún mayor. Estas localizaciones no solo pueden resultar especialmente molestas por el picor o la irritación, sino que también pueden aumentar la incomodidad emocional y la interferencia en la vida social, personal y laboral.
Factores ambientales en Canarias y recomendaciones
Aunque los datos epidemiológicos de la dermatitis atópica en Canarias son similares a los nacionales, existen factores ambientales propios del archipiélago que pueden influir en la evolución de la enfermedad. Como explica la Dra. Marta García Bustinduy, dermatóloga del Hospital Universitario de Canarias, “la dermatitis atópica no es solo una enfermedad cutánea. En sus formas moderadas y graves puede alterar el descanso, afectar al bienestar emocional y condicionar de forma importante la vida cotidiana. En Canarias, además, factores ambientales como la humedad o la exposición a ácaros y los episodios de calima, cada vez más frecuentes e intensos, pueden contribuir a agravar los brotes, por lo que comprender bien esta interacción es clave para mejorar el manejo de la enfermedad”.
Asimismo, la especialista subraya que es fundamental una buena comunicación entre dermatólogo y paciente “durante mucho tiempo se ha tendido a infravalorar el picor. El compromiso del dermatólogo pasa por no banalizarlo, valorar su impacto en el sueño y bienestar emocional, e integrarlo de forma activa en el manejo clínico de la enfermedad”.
Iniciativa ‘Ojalá Pudiera’ para visibilizar la carga invisible
Aunque sus manifestaciones cutáneas son visibles en algunos momentos, gran parte del impacto de la DA permanece oculto: el picor constante, la falta de descanso, la frustración, la ansiedad o la interferencia en la vida social, laboral y familiar. En este contexto, ‘Ojalá Pudiera’, una iniciativa impulsada por la Asociación de Afectados por la Dermatitis Atópica (AADA), revisada por la Fundación Piel Sana de la AEDV y apoyada por AbbVie, subraya la necesidad de diferenciar entre sus formas leves y graves.
“En la dermatitis atópica moderada grave se ve la lesión, pero no se entiende el sufrimiento que hay detrás. El picor constante, el cansancio, la frustración o la vergüenza también forman parte de esta enfermedad. ‘Ojalá Pudiera’ es una campaña que nace para contar esa parte invisible que casi nunca se explica y que sólo conocemos quienes convivimos con ese picor inexplicable las 24 horas del día”, señala África Luca de Tena, presidenta de la AADA.
[Ayto. Las Palmas de Gran Canaria]
