Canarias, 21 de octubre de 2026.
Sí se puede reivindica la plena vigencia y el arraigo popular de la bandera canaria de las siete estrellas verdes como uno de los símbolos más representativos de la lucha por la libertad, la democracia y la justicia social en el Archipiélago.
La portavoz de Sí se puede en Canarias, Vanesa Martín, ha destacado la importancia que tienen los elementos simbólicos en la vertebración de las identidades colectivas. «Pocas personas dudan hoy del poder de las imágenes, los colores o la música para conectar con los sentimientos de un pueblo. Los grandes momentos de autorreivindicación de Canarias siempre han ido unidos a la creación de nuevos símbolos capaces de aglutinar nuestros ideales compartidos y valores democráticos», afirmó Martín.
Un recorrido histórico ligado a la libertad y a la identidad
El texto divulgado por la formación recuerda que el proceso de creación de la simbología nacional canaria tiene raíces profundas. A principios del siglo XX, las ventanas del Ateneo de La Laguna acogieron la primera bandera canaria documentada, en la que sobre un fondo azul marino lucían siete estrellas blancas dispuestas en la posición geográfica de las islas.
Más adelante, en los años finales de la década de los cincuenta e inicios de los sesenta, en pleno contexto represivo de la dictadura franquista, diversos colectivos de ideales comunistas y defensores de la causa obrera buscaron una enseña que unificara los deseos de libertad de la ciudadanía. De ahí surgió una combinación con los colores provinciales (blanco, azul y amarillo) que fue desplegada clandestinamente en Teror durante las fiestas de la Virgen del Pino de 1961.
Tres años más tarde, el 22 de octubre de 1964, el Movimiento por la Autodeterminación e Independencia del Archipiélago Canario (MPAIAC) hizo pública la bandera tricolor con siete estrellas verdes dispuestas en círculo sobre la franja central azul. Esta enseña fue rápidamente adoptada por un amplio espectro de organizaciones políticas, sindicales, culturales y ciudadanas independientes que luchaban contra la dictadura y por la restitución democrática en las Islas.
A lo largo de la década de los setenta y hasta la actualidad, la bandera de las siete estrellas verdes se consolidó socialmente como un elemento identitario omnipresente en movilizaciones sociales, festejos populares, manifestaciones culturales, la poesía y la música tradicional y contemporánea. “Se trata de un símbolo que el pueblo canario ha abrazado de manera natural y transversal, más allá de siglas o adscripciones partidistas concretas”, subrayó la portavoz.
Defensa frente al mal uso y reconocimiento institucional
Vanesa Martín hizo un llamamiento explícito a preservar el carácter popular, inclusivo y transformador de este símbolo frente a los intentos de instrumentalización por parte de sectores reaccionarios. “Es necesario defender el valor histórico de esta bandera como herramienta de lucha colectiva en defensa de nuestra tierra, nuestra gente y nuestra cultura, siempre desde una perspectiva abierta, integradora, libre de exclusiones y ajena a discursos de odio o xenofobia”, aseveró.
Asimismo, desde Sí se puede recuerdan que, pese a las controversias jurídicas promovidas en los últimos años por sectores ultraconservadores, existe un sólido recorrido y precedentes institucionales en el ámbito municipal. Ayuntamientos como San Bartolomé, Santa Lucía, Tías o Tinajo han debatido y respaldado legal y formalmente el uso y despliegue de la bandera de las siete estrellas verdes durante las conmemoraciones de su creación, llegándose a mantener durante años acuerdos institucionales para su izado cada 22 de octubre.
Por todo ello, la organización ecosocialista invita a la ciudadanía a participar activamente en los actos y movilizaciones convocados por la Coordinadora 22 de Octubre, que en el caso de Tenerife será el 24 de octubre a las 11:30 horas en la plaza de La Concepción de La Laguna.
Finalmente, reiteran su compromiso de seguir trabajando para que las instituciones canarias asuman un símbolo de dignidad que ya pertenece a la memoria democrática de todo el pueblo canario. [Sí se puede]
