Tegueste, lunes 10 de agosto de 2026. El barrio de Pedro Álvarez celebró un emotivo acto de reconocimiento dentro de la iniciativa «Con nombre propio», en el que se puso en valor la trayectoria personal y vecinal de Felipe Heliodoro Zamora Jorge y Carmen Rosa Díaz Hernández, propietarios de la histórica Dulcería Las Canteras, un negocio familiar que desde 1953 forma parte de la memoria y de las celebraciones de Tegueste y de toda la comarca.
El homenaje reunió a familiares, vecinos y vecinas del barrio, así como al alcalde de Tegueste, Norberto Padilla, que estuvo acompañado por miembros de la corporación municipal. Todos quisieron arropar a los homenajeados y reconocer públicamente una trayectoria marcada por el trabajo, el compromiso y la colaboración desinteresada con su comunidad.
Felipe Zamora, hijo de Adoración y Felipe y hermano de tres hermanas, ha estado estrechamente vinculado a la vida y a la historia de Pedro Álvarez. Junto a su esposa, Carmen Rosa Díaz Hernández, hija de Luis e Isabel; su hijo, Jonás, y su nieto, Bruno, ha mantenido durante décadas una profunda relación con el barrio y con el municipio, formando parte de su vida cotidiana y de su memoria colectiva.
Uno de los principales pilares de esta trayectoria es Dulcería Las Canteras, fundada en 1953 y actualmente gestionada por la tercera generación. El establecimiento se ha convertido en mucho más que un negocio familiar, acompañando bodas, cumpleaños, brindis, fiestas y numerosas celebraciones de vecinos y vecinas de Tegueste y de toda la comarca.
La familia ha sabido mantener la esencia de la dulcería al mismo tiempo que ha afrontado los cambios y las diferentes crisis económicas, adaptándose a las nuevas circunstancias y garantizando la continuidad de un negocio que forma parte de la identidad local. Entre sus recuerdos más queridos permanecen expresiones y costumbres que forman parte del imaginario de varias generaciones, como el conocido «coja un dulcito» o los tradicionales «recortes».
Pero la trayectoria de Felipe y Carmen Rosa trasciende la actividad comercial. Ambos han destacado por su participación activa en la vida comunitaria, colaborando con asociaciones, fiestas, actividades deportivas y diferentes iniciativas sociales y culturales.
Felipe fue presidente del Patronato y uno de los impulsores y colaboradores de la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús de Pedro Álvarez, contribuyendo de manera decisiva a proyectos vinculados a la iglesia y al salón parroquial. También ejerció como vicepresidente de la Asociación Musical San Marcos Evangelista y mantuvo una estrecha colaboración con diferentes comisiones de fiestas y entidades del municipio.
Su carácter conciliador, su disposición permanente a colaborar y su conocida voluntad de «echar una mano» a quien lo necesitara han sido algunos de los valores que los vecinos quisieron destacar durante el reconocimiento. Una labor discreta y constante, basada en la ayuda desinteresada y en el compromiso con las personas de su entorno.
Asimismo, la familia ha colaborado como patrocinadora y benefactora de distintas actividades, especialmente relacionadas con el deporte, las fiestas y la parroquia, dejando una huella que trasciende generaciones.
Durante el acto también se puso de manifiesto el orgullo de los homenajeados por sus raíces y por sus pueblos: Las Canteras, Pedro Álvarez y Tegueste, lugares a los que han dedicado buena parte de su vida y con los que mantienen un fuerte sentimiento de pertenencia.
El reconocimiento «Con nombre propio» sirvió así para rendir homenaje no solo a dos personas, sino también a una forma de entender el comercio, la convivencia y el compromiso vecinal, poniendo en valor a quienes, desde su trabajo cotidiano y su participación desinteresada, han contribuido a construir la historia reciente de Pedro Álvarez.
Una trayectoria familiar y vecinal que, como la propia Dulcería Las Canteras, continúa pasando de generación en generación. [Ayto. Tegueste]
















