El secretario insular de Nueva Canarias – Bloque Canarista (NC-BC) en Tenerife, Juan Daniel Fajardo, ha criticado duramente a la presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, por sumarse al alarmismo impulsado desde Coalición Canaria en plena crisis sanitaria por el Hantavirus y desviar la atención del colapso socioeconómico y de los servicios públicos que vive Tenerife tras décadas de políticas desarrollistas.
Fajardo ha reconocido la profesionalidad y el trabajo de los profesionales públicos que gestionaron la crisis sanitaria, pero ha advertido que no se puede utilizar esta situación para generar miedo o sacar rédito político mientras se ignoran los problemas reales de la isla.
Problemas estructurales en Tenerife
El dirigente canarista ha denunciado que miles de familias no pueden acceder a una vivienda, que las urgencias hospitalarias están saturadas, que la movilidad en la isla es caótica y que persisten vertidos al mar mientras el Gobierno insular no actúa. Además, señaló que Cáritas ha denunciado que más de 2.800 personas sobreviven en vehículos, chabolas o a la intemperie debido a la crisis habitacional.
Entre los problemas que siguen sin resolverse ni mejorar, se encuentran la situación interminable de los hospitales del Norte y del Sur que continúan sin estar finalizados ni dotados, el colapso permanente en las urgencias del Hospital Universitario de Canarias (HUC) y del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria (HUNSC), el deterioro del transporte público y el caos en las carreteras de Tenerife.
Críticas a la gestión económica y política
Fajardo acusó a Dávila de actuar como escudera del presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, mientras Canarias presenta una gestión económica irresponsable, dejando sin ejecutar más de 3.400 millones de euros de los presupuestos autonómicos y unos 500 millones de euros de Fondos Europeos que podrían haberse destinado a mejorar servicios públicos y la infraestructura de la isla.
El secretario insular concluyó que la ciudadanía está cansada de propaganda y confrontación artificial, y que la realidad es que Tenerife está en una situación límite con gobernantes que prefieren fabricar ruido antes que ofrecer soluciones.
[Nueva Canarias Tenerife]
