Santa Cruz de Tenerife, 22 abr (EFE).- El nuevo dique flotante «Hidramar Ultra 22000», del grupo Hidramar y ya atracado en el puerto de Santa Cruz de Tenerife tras una travesía de unas 10.000 millas desde Shanghai (China), podrá comenzar a operar en 90 días con una capacidad para varar buques de hasta 180 metros de eslora y 22.000 toneladas.
Este avance tecnológico fortalecerá la infraestructura naval en Canarias.
Características del Dique Flotante
La infraestructura, de 240 metros de longitud total y 48 metros de manga exterior, permitirá cubrir una franja de mercado «hasta ahora desatendida en el archipiélago», especialmente en el segmento de buques tipo Panamax, que son aquellos barcos de carga con las dimensiones máximas de 32,3 metros de manga para poder cruzar el canal panameño.
Ese tipo de buques, han especificado los directivos, hasta ahora no podían ser atendidos en seco en las islas más allá de dimensiones inferiores a los 175 metros y 10.000 toneladas de elevación.
Crisis y Desafíos en el Traslado
Es lo que han aseverado este miércoles los directivos de la empresa marítima en una rueda de prensa, que han apuntado asimismo que el nuevo dique flotante «amplía de forma significativa las capacidades de reparación naval en Canarias» y que el traslado se vio afectado por la crisis en Oriente Medio y el cierre del estrecho de Ormuz, lo que obligó a un seguimiento constante del itinerario hasta que se pudo garantizar un tránsito seguro hasta el canal de Suez.
Estrategia y Oportunidades
El jefe comercial del grupo Hidramar, Pedro Ibarra, ha señalado que la llegada del dique culmina una estrategia que ha permitido a la compañía «posicionarse en el sector ‘offshore’ y naval en Canarias, donde opera desde hace décadas.
Ibarra ha destacado el valor estratégico de Canarias como enclave logístico en el Atlántico medio, en un contexto marcado por tensiones geopolíticas que han modificado rutas marítimas y aumentado el tránsito de buques en busca de zonas seguras.
“Estamos en medio de tres continentes y eso nos da una oportunidad que debemos seguir explotando”, ha afirmado.
Análisis de Mercado y Normativas Ambientales
Por su parte, el jefe de la oficina técnica del grupo Hidramar, Rafael Rolo, ha detallado que el proyecto responde a un análisis de mercado que detectó un elevado volumen de buques, entre 7.000 y 8.500 a nivel global, dentro de un rango de dimensiones que no podían ser atendidos en seco en la región, lo que obligaba a los armadores a desviar sus barcos a otros puertos, con el consiguiente sobrecoste.
Rolo ha indicado que, además, la entrada en vigor de normativas medioambientales como el sistema europeo de comercio de emisiones (ETS) está impulsando la demanda de intervenciones técnicas en dique seco para mejorar la eficiencia energética de los buques, lo que reforzaba la viabilidad del proyecto.
Construcción y Especificaciones Técnicas
El dique, diseñado conjuntamente por ingenieros del grupo y una oficina técnica china, fue construido en un astillero de Shanghái «con estándares de calidad de primer nivel» y bajo supervisión de una sociedad de clasificación europea, con bandera española y registro en Santa Cruz de Tenerife.
Además, Rolo ha detallado que la capacidad de elevación del dique flotante es de 22.000 toneladas, lo que permitirá realizar operaciones completas de mantenimiento como trabajos convencionales en hélices, timones o pintura y también modificaciones estructurales vinculadas a nuevos combustibles o sistemas de ahorro energético.
La instalación cuenta con ocho bombas de gran capacidad que permiten sumergir y elevar el dique en un máximo de dos horas, «lo que facilita las operaciones de varada rápida» y reduce los tiempos de inactividad de los buques, «uno de los factores clave para la competitividad en este mercado», ha explicado.
Impacto Económico y Desarrollo de la Industria Local
El proyecto ha supuesto para Hidramar una inversión cercana a los 50 millones de euros, incluyendo tanto el dique como la infraestructura asociada y equipos especializados como los sistemas de limpieza de cascos mediante agua a alta presión en circuito cerrado, lo que reduce, ha ahondado Rolo, el impacto ambiental y mejoran la eficiencia de los trabajos.
Durante su construcción, que se prolongó durante unos 15 meses efectivos, participaron hasta 600 trabajadores y se emplearon unas 11.000 toneladas de acero, con más de 2.800 inspecciones técnicas realizadas para garantizar la calidad del conjunto.
Rolo ha destacado asimismo el impacto del proyecto en la economía tinerfeña, tanto por la generación de empleo cualificado como por el desarrollo de una cadena auxiliar de servicios portuarios, desde remolque hasta suministros técnicos, que se verá reforzada con la actividad del dique.
«El objetivo es retener talento en las islas y ofrecer oportunidades en sectores de alta especialización», ha indicado el director técnico de Hidramar.
Trabajos Previos a la Operación
Antes de su entrada en operación, que han estimado en 90 días, el dique deberá completar varios trabajos de adaptación en puerto, entre ellos la instalación de la conexión eléctrica, una rampa de acceso y la ampliación de instalaciones auxiliares para atender operaciones mecánicas de gran tamaño, como la manipulación de hélices de hasta 30 toneladas y siete metros.
