15 de julio de 2026.
El Cabildo de Tenerife ha puesto en marcha los trámites para licitar los programas CONTROLA y REINTEGRA, dos iniciativas pioneras en Canarias destinadas a prevenir y reducir las adicciones relacionadas con el consumo de benzodiacepinas y alcohol. Ambos proyectos, impulsados por la Consejería Delegada de Educación para la Prevención, buscan actuar sobre dos de las problemáticas sanitarias y sociales que más han crecido en los últimos años en la isla.
Los programas se desarrollarán durante doce meses y contarán con equipos multidisciplinares especializados, integrados por profesionales de la psicología y del trabajo social, con el objetivo de ofrecer una atención integral y coordinada con los servicios sanitarios y sociales del territorio.
La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, destacó la importancia de actuar de forma preventiva ante unas adicciones cada vez más presentes en la sociedad. “No podemos mirar hacia otro lado ante una realidad que afecta a miles de familias tinerfeñas. Con estos programas damos un paso decisivo para llegar a las personas antes de que la situación derive en problemas de salud más graves, reforzando la prevención y acercando los recursos públicos a todos los municipios de la isla”, señaló.
Dávila subrayó además que estas iniciativas representan “una apuesta firme por la salud pública, la atención temprana y el bienestar emocional de la ciudadanía, especialmente de los colectivos más vulnerables”.
El programa CONTROLA está dirigido a personas de entre 18 y 55 años con consumos de benzodiacepinas de hasta cuatro años de duración, prestando especial atención a jóvenes en situación de vulnerabilidad social o emocional. La iniciativa se desarrollará inicialmente en cinco municipios de Tenerife, priorizando localidades rurales de menos de 20.000 habitantes, mediante sesiones grupales e individuales destinadas a reducir o eliminar el consumo y promover alternativas terapéuticas no farmacológicas.
Por su parte, REINTEGRA se centrará en personas adultas con patologías digestivas derivadas del consumo de alcohol que se encuentren en seguimiento o hayan recibido el alta del Hospital Universitario Nuestra Señora de La Candelaria. El programa abarcará catorce municipios de la isla y tendrá como finalidad garantizar la continuidad asistencial, prevenir recaídas y reducir nuevos ingresos hospitalarios.
El consejero delegado de Educación para la Prevención, Juan Acosta, explicó que “estos proyectos nacen para dar respuesta a problemas que, aunque muchas veces permanecen invisibles, tienen un enorme impacto social y sanitario”. Asimismo, añadió que “la prevención debe convertirse en una herramienta fundamental para evitar situaciones de dependencia y ofrecer acompañamiento profesional a quienes más lo necesitan”.
Acosta destacó que ambos programas incorporan metodologías avaladas científicamente y un enfoque comunitario que permitirá trabajar de forma coordinada con los servicios de atención primaria, los recursos sociales y las administraciones locales.
Convenio con el SCS
Las iniciativas se enmarcan en el IV Plan Canario sobre Adicciones y en el convenio de colaboración suscrito entre el Servicio Canario de la Salud y el Cabildo de Tenerife para impulsar acciones relacionadas con la salud mental y los hábitos de vida saludable.
Según los datos disponibles, entre el 20 % y el 24 % de la población canaria consume ansiolíticos o antidepresivos, mientras que la provincia de Santa Cruz de Tenerife presenta indicadores de riesgo relacionados con el consumo de alcohol superiores a la media autonómica. Ante esta realidad, el Cabildo apuesta por intervenir antes de que las personas lleguen a situaciones críticas, acercando recursos especializados a los municipios y reforzando la red pública de atención a las adicciones. [Cabildo de Tenerife]
