Madrid, 2 de julio de 2026 – ¿Playa o montaña? ¿Ciudad o campo? ¿Nacional o internacional? Para la mayoría, elegir destino vacacional es una cuestión de preferencias. Sin embargo, para los más de 145.200 canarios con movilidad reducida, decidir dónde descansar no depende solo de sus gustos, sino también de un factor que condiciona toda la planificación: la accesibilidad.
De acuerdo con el informe ‘Viajar con movilidad reducida’ de la Fundación Mutua de Propietarios, el 81 % de los canarios valora como ‘insuficiente’ la oferta de turismo accesible, una percepción que se reduce hasta el 76 % en el caso de quienes padecen esta problemática en su propia piel.
Escalones, ascensores reducidos, puertas pesadas… son barreras habituales en los establecimientos vacacionales y, de hecho, el 88 % asegura detectarlas en sus destinos turísticos de forma habitual.
“Viajar es sinónimo de disfrute, pero si la falta de accesibilidad de los establecimientos turísticos nos impide movernos con libertad, las vacaciones pueden convertirse en un ejercicio constante de planificación e incertidumbre y, por tanto, en una fuente de frustración en lugar de una experiencia placentera”, señala Cristina Pallàs, directora de la Fundación Mutua de Propietarios.
El informe, incluido en el primer Barómetro de la Accesibilidad de la Fundación Mutua de Propietarios, concluye que los canarios conceden a la accesibilidad durante sus viajes una puntuación de 4,9 sobre 10. Un suspenso que refleja el malestar generalizado: el 25 % de las personas la puntúa con un 5 o menos.
Hoteles y hostales son los establecimientos considerados con mayor nivel de accesibilidad, frente a los campings y albergues, que se sitúan al final del ‘ranking’.
Un 65 % de las personas con movilidad reducida cree que la sociedad no es consciente de las dificultades relacionadas con las barreras arquitectónicas que deben afrontar durante sus vacaciones. [lasker.es]



