09 de septiembre de 2026. El Cabildo Insular de Tenerife y la fundación Moeve han formalizado un nuevo convenio de colaboración para dar continuidad y expandir el proyecto educativo y de sensibilización ambiental ‘Aceite Usado, Recurso Aprovechado’ durante el próximo curso escolar. Y lo harán nuevamente junto a la Fundación Ataretaco (dedicada a la formación Integral e inserción sociolaboral de personas en situación de exclusión social), como responsable del desarrollo de las actividades y contenidos.
En este caso, la alianza da luz verde a la cuarta edición del proyecto que hasta el ejercicio escolar pasado ha permitido sensibilizar a más de 3.600 escolares de Primaria de la Isla en la responsabilidad de reciclar el aceite de cocina usado, con la premisa de transformarlo en biocombustible una vez recogido en los colegios.
La nueva edición del proyecto (que corresponde a su cuarta entrega consecutiva en el periodo escolar 2026-27) contempla ampliar significativamente su impacto con la incorporación de 10 nuevos colegios de la isla, que podrán pertenecer a municipios ya participantes o a nuevas localidades. Al mismo tiempo, se mantendrán las tareas de recogida de aceite y mantenimiento de contenedores en 18 centros educativos de ediciones previas que ya consolidaron el hábito del reciclaje, repartidos por los municipios de Santa Cruz de Tenerife, San Cristóbal de La Laguna, El Rosario y Candelaria.
Un valor
La consejera de Medio Natural, Sostenibilidad, Seguridad y Emergencias, Blanca Pérez, señala que “esta iniciativa forma parte de los objetivos de educación ambiental que llevamos a cabo, que son enseñar a los pequeños de la casa a cuidar el territorio evitando que el aceite usado termine en los desagües y mostrarles como este residuo puede transformarse, por ejemplo, en un biocombustible, o sea, en un valor que tiene un doble uso”.
“De esta forma, pretendemos que los niños y niñas de Primaria se convierten en transmisores de un mensaje muy necesario para concienciar a todos los miembros de la familia de que el aceite usado es un recurso y no algo que hay que tirar. Todos tenemos que poner nuestro granito de arena para lograr reciclar más y mejor”, apunta la consejera.
Para la responsable de fundación Moeve en Canarias, Belén Machado, «alcanzar la cuarta edición de este proyecto y haber llegado ya a más de 3.600 escolares demuestra que se trata de una iniciativa consolidada y con buena aceptación, que tiene además una gran capacidad para generar cambios de mentalidad y de hábitos cotidianos. Uno de sus principales valores es su efecto multiplicador: los niños y niñas aprenden en el colegio y después trasladan ese conocimiento a sus familias, a sus amigos y a su entorno más cercano. Conseguir que entiendan que el aceite usado de cocina puede pasar de ser un problema a un recurso si se trata correctamente, es plantar una semilla de responsabilidad ambiental con un impacto muy superior fuera de las aulas».
La Fundación ATARETACO será la encargada de ejecutar las labores directas a pie de aula, lo que incluye impartir charlas de educación ambiental, formar a “agentes sensibilizantes” escolares, instalar los contenedores rotulados en los centros y entregar embudos domésticos a las familias de los alumnos para facilitar la separación en origen.
Recorrido
Hasta la fecha, 18 centros educativos de Santa Cruz de Tenerife, La Laguna, El Rosario y Candelaria se han involucrado activamente en esta iniciativa, en la que han participado más de 3.600 escolares. De ellos, 262 se han convertido voluntariamente en agentes sensibilizantes, recibiendo una formación adicional específica para trasladar los mensajes de la campaña a otras clases de sus centros educativos.
Esta iniciativa busca sensibilizar al alumnado de Educación Primaria sobre el impacto que los residuos tienen en el medio ambiente, especialmente el aceite usado de cocina, y fomentar su correcta gestión en los hogares.
Actividades
De forma práctica y participativa, los escolares descubren qué ocurre cuando el aceite se vierte por el desagüe y conocen conceptos como economía circular, contaminación del agua, reciclaje y valorización. Pero, sobre todo, adquieren el hábito de guardar el aceite usado en una botella de plástico cerrada, usando para ello un embudo que se les entrega desde el programa, y de depositarlo en los contenedores habilitados para ello en sus centros educativos, aportados y gestionados por la Fundación Ataretaco.
Además de recibir sesiones informativas sobre los efectos ambientales de una gestión inadecuada de este residuo, aprenden que, cuando se recoge correctamente, el aceite usado deja de ser un contaminante para convertirse en un recurso valioso, usado incluso para la producción de biocombustibles, como fuente de energía renovable.
Centros educativos
Un total de 18 colegios de Tenerife han participado en este programa desde su puesta en marcha en 2023: los CEmIP Isabel la Católica, Tíncer, Bethencourt y Molina, San Andrés y Julio Castillo Torroba, además del colegio Santa Catalina de Siena, en el municipio de Santa Cruz de Tenerife; los CEIP La Verdellada, Santa Rosa de Lima, Camino Largo, San Benito, Punta del Hidalgo, Narciso Brito, Cardonal I, Fernando III “El Santo” y los colegios Acaymo y Mainlop, del municipio de San Cristóbal de La Laguna; el CEO Leoncio Rodríguez, en el caso de El Rosario; y el CEIP Igueste de Candelaria, del municipio de Candelaria.
Más allá de los resultados de recogida, la campaña `Aceite separado, recurso aprovechado’ ha logrado generar un cambio de comportamiento que trasciende las aulas y llega a los hogares, implicando a las familias en la correcta gestión del aceite usado de cocina y contribuyendo a consolidar hábitos más sostenibles en el día a día. [Cabildo de Tenerife]

