Unidas se puede ha expresado su preocupación ante las informaciones conocidas sobre el cierre de la playa de Bajamar después de que los controles sanitarios detectaran un episodio que afecta a la calidad de las aguas de baño. La formación política considera necesario mantener la máxima cautela mientras no se disponga de toda la información oficial sobre las circunstancias, el alcance y las posibles causas de este episodio. En este sentido, Unidas se puede reclama que las administraciones competentes ofrezcan información clara y rigurosa a la ciudadanía sobre la situación, así como sobre las medidas que se están adoptando para garantizar la seguridad de las personas usuarias de la playa. Desde Unidas se puede recuerdan que los episodios de contaminación y los cierres temporales de zonas de baño se han producido en diferentes puntos del litoral de Tenerife en los últimos años, una situación que genera una creciente preocupación social y que obliga a reforzar las políticas de vigilancia, saneamiento y protección de nuestras costas.
«No podemos normalizar que se produzcan episodios que obliguen al cierre de nuestras zonas de baño. Es fundamental conocer con precisión qué ha ocurrido, cuáles son las causas y qué medidas deben adoptarse para evitar que estas situaciones se repitan», señalan desde Unidas se puede.
La organización subraya que, en este momento, resulta imprescindible evitar especulaciones sobre el origen concreto del episodio hasta que se disponga de información oficial y de los resultados de las investigaciones o controles que correspondan. Sin embargo, considera igualmente necesario abordar de manera decidida los problemas estructurales que afectan al saneamiento y a la calidad de las aguas en Canarias y, especialmente, en Tenerife.
Unidas se puede insta por ello a las administraciones con competencias en la materia a trabajar de forma coordinada para esclarecer lo sucedido, garantizar el seguimiento de la calidad de las aguas y adoptar las medidas necesarias para prevenir nuevos episodios que puedan afectar a la salud pública y al medio ambiente.
La formación considera que la ciudadanía tiene derecho a recibir información transparente y actualizada sobre cualquier incidencia relacionada con la calidad de las aguas de baño, especialmente cuando puedan existir riesgos para la salud pública. «La protección de nuestras costas no puede limitarse a actuar cuando aparece un problema. Necesitamos prevención, inversión en las infraestructuras necesarias, un control permanente de la calidad de las aguas y una respuesta rápida y coordinada ante cualquier incidencia», manifiestan desde Unidas se puede.
Por último, Unidas se puede ha señalado que seguirá atenta a la información que puedan trasladar las autoridades competentes sobre este episodio y ha insistido en la necesidad de que se esclarezcan sus causas y se adopten todas las medidas necesarias para garantizar unas playas seguras, unas aguas de calidad y la protección de nuestro entorno marino. [Unidas se puede]

