Martes, 21 de julio de 2026
La Policía Local de Candelaria procedió en la tarde del viernes, 10 de julio, a la clausura total de un establecimiento ubicado en la calle Las Arenitas, en Las Caletillas, por el «incumplimiento grave de las condiciones impuestas en el título habilitante correspondiente o de los requisitos exigibles para el desarrollo de la actividad o espectáculo», así como por la «existencia de razones fundadas de daños graves o irreversibles al medio ambiente o de peligro inmediato para las personas o bienes, en tanto no desaparezcan las circunstancias que los motivan».
La actuación policial es el resultado de un expediente tramitado por el Ayuntamiento de Candelaria tras diversas denuncias vecinales por las molestias ocasionadas por la actividad desarrollada en el establecimiento. Según las denuncias, los clientes consumían bebidas alcohólicas en el exterior del local, con música y sesiones de karaoke que invadían la vía pública e impedían el descanso de los residentes.
En el marco de dicho expediente se concedió trámite de audiencia a la titular del establecimiento para que presentara la documentación y las alegaciones que estimara oportunas. Asimismo, mediante decreto municipal se adoptaron como medidas provisionales el cese inmediato del funcionamiento de los aparatos de música y equipos reproductores de sonido, así como la retirada de las mesas y sillas instaladas en la terraza y sobre la acera.
Entre la documentación requerida figuraban la autorización municipal para la ocupación de la vía pública con mesas y sillas y un proyecto técnico, suscrito por profesional competente, que acreditara el adecuado aislamiento acústico necesario para la instalación de equipos musicales. El establecimiento carecía de autorización para desarrollar la actividad de bar con música o pub, actividad que, según las actuaciones municipales, venía ejerciendo.
Una vez transcurrido el plazo concedido, la propietaria presentó alegaciones, que fueron desestimadas, sin aportar la documentación exigida.
Posteriormente, el 20 de junio, la Policía Local realizó una inspección en la que comprobó que las medidas provisionales impuestas mediante el Decreto 1680/2026, de 27 de mayo, no habían sido cumplidas. En ese momento se ordenó nuevamente la retirada de las mesas y sillas de la vía pública, requerimiento que tampoco fue atendido, motivo por el que se remitieron diligencias al Juzgado por un presunto delito de desobediencia a la autoridad.
Ante la persistencia de los incumplimientos, el Ayuntamiento de Candelaria dictó un nuevo decreto con fecha 7 de julio de 2026, que motivó el operativo desarrollado por la Policía Local el pasado 10 de julio para ejecutar las medidas cautelares acordadas. Dichas medidas consistieron en la clausura total del establecimiento y la suspensión de la actividad, procediéndose al precinto del local, la colocación de los correspondientes carteles informativos y la retirada, por parte de personal municipal, de las mesas y sillas que ocupaban la vía pública.
Durante la intervención, los agentes comprobaron además la existencia de cámaras de videovigilancia que no solo enfocaban el interior del establecimiento, sino también el acceso al local y parte de la vía pública. Al apreciarse posibles irregularidades en su instalación y funcionamiento, se dará traslado de los hechos a la Agencia Española de Protección de Datos para que valore si se ha producido algún incumplimiento de la normativa vigente.
Con esta actuación, el Ayuntamiento de Candelaria hace efectiva la clausura del establecimiento ante los reiterados y graves incumplimientos detectados, con el objetivo de garantizar el cumplimiento de la legalidad, proteger la convivencia vecinal y preservar la seguridad de las personas. [Ayto. de Candelaria]

