El Cabildo de Tenerife destinará 811.698,52 euros a la recuperación del entorno de Los Lavaderos y la Fuente del Chorrillo, en el municipio de Vilaflor de Chasna, una actuación integrada en el Programa Insular de Patrimonio Histórico 2023-2027. La inversión total del proyecto asciende a 901.887,24 euros, de los que el Cabildo aporta el 90% y el Ayuntamiento de Vilaflor el 10%.
La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, destacó que “esta intervención permitirá recuperar un espacio de enorme valor patrimonial, histórico y social para Vilaflor y para toda la isla, preservando elementos vinculados a nuestra memoria colectiva y a la identidad de los núcleos tradicionales de Tenerife”. Dávila añadió que “la protección y recuperación del patrimonio histórico constituye una prioridad para el Cabildo, no solo desde el punto de vista cultural, sino también como herramienta para dinamizar los municipios y reforzar el arraigo de las comunidades locales”.
Por su parte, la directora insular de Patrimonio Histórico, Isabel de Esteban, explicó que “la actuación contempla la recuperación integral del entorno de Los Lavaderos y la Fuente del Chorrillo, garantizando la conservación de este conjunto etnográfico y mejorando su integración paisajística y funcional”. Asimismo, señaló que “este tipo de proyectos permiten conservar infraestructuras tradicionales vinculadas al uso histórico del agua y al desarrollo social de los municipios, facilitando además su disfrute por parte de residentes y visitantes”.
La subvención, concedida de forma directa al Ayuntamiento de Vilaflor de Chasna, cuenta con carácter plurianual y se ejecutará entre 2026 y 2028.
Los Lavaderos de El Chorrillo, ubicados en el municipio de Vilaflor de Chasna, constituyen un enclave de significativo valor histórico y etnográfico, íntimamente ligado a la gestión y distribución del agua en la localidad desde tiempos inmemoriales. Este lugar, conocido como punto de confluencia de diversos nacientes cercanos, era esencial para el abastecimiento público de agua, destinándose tanto al consumo doméstico como al sustento de animales y a cubrir las necesidades básicas de higiene de los vecinos.
La evolución de este espacio patrimonial refleja la adaptación a las necesidades de los vecinos de Vilaflor a lo largo del tiempo. Inicialmente, una disposición rudimentaria de piedras junto a una atarjea marcaba el origen de lo que posteriormente se consolidaría como los lavaderos. Ya en el siglo XX, la necesidad de unas instalaciones adecuadas para el lavado de ropa se hizo evidente. En 1936, se llevó a cabo la construcción de un techo y la mejora de las pilas y la canalización, evidenciando la importancia de este lugar para la vida cotidiana.
Una fuente situada detrás de los lavaderos, con una inscripción datada en 1903, y un módulo de medición de agua procedente de galerías cercanas, testimonian la infraestructura hidráulica asociada a este sistema de distribución. En 2005, los lavaderos fueron rehabilitados, preservando su memoria para los habitantes y ofreciendo a los visitantes una ventana al pasado. [Cabildo de Tenerife]
