MIÉRCOLES, 26 DE AGOSTO DE 2026
El Cabildo de La Palma y el Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane siguen apostando por la conservación del patrimonio cultural e histórico de la isla con la recuperación de la Portada Carballo Wangüemert, que constituye uno de los pilares patrimoniales más significativos de la historia del municipio.
El presidente insular, Sergio Rodríguez, ha incidido en el trabajo realizado para llevar a cabo estos trabajos que han permitido instalar esta “valiosa pieza de piedra piconera roja y labrada en un nuevo espacio representativo y próximo a su ubicación original para conservar un elemento vivo en la memoria agrícola y la identidad del municipio”.
En el acto de presentación también participaron la consejera insular de Cultura y Patrimonio Cultural, Miriam Perestelo, así como el alcalde de Los Llanos de Aridane, Javier Llamas, y la cronista oficial del municipio, María Victoria Hernández, quien se encargó hace más de tres décadas de conservar estos importantes vestigios históricos.
El propio Javier Llamas quiso resaltar la labor y el compromiso de la cronista oficial, que es la personas que ha hecho posible “este hito, gracias a su labor constante, su amor por la historia local y su tesón, que han sido los verdaderos motores de este proyecto”, explicó el alcalde, que añadió que “María Victoria no ha descansado un solo día hasta convertir la rehabilitación de este monumento en una orgullosa realidad para todos los aridanenses y gracias a su determinación, este icono del paisaje histórico vuelve a ocupar el lugar de honor que le corresponde”.
La historia de la Portada Carballo Wangüemert
La portada servía durante el siglo XIX como acceso principal a la hacienda de la familia Carballo Wangüemert, una explotación agraria clave dedicada inicialmente al cultivo de viñedos y cochinilla.
Con la llegada en 1868 de las aguas canalizadas por la Empresa Hidráulica Aridane, fundada en 1865, la finca diversificó su producción con la siembra de tabaco, dando paso a lo largo del siglo XX al cultivo del plátano y otros frutales.
A principios de los años 90, la urbanización del antiguo camino Trocadero, acceso sur a la ciudad, afectó al primitivo vallado de la hacienda. Sin embargo, su valor arquitectónico impulsó su conservación como testigo fundamental de nuestro pasado.
Con su reubicación en 2026, el Cabildo Insular de La Palma y el Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane reafirman su compromiso ineludible con el patrimonio histórico y con la protección de los símbolos que definen el alma, la evolución y la identidad del Valle de Aridane. [Cabildo de La Palma]
