Centenares de personas se dieron cita esta madrugada en el entorno histórico de Vegueta, en Las Palmas de Gran Canaria. Aproximadamente 500 personas se han citado esta madrugada convocadas por Tunick, para formar parte de una acción artística llamada a ocupar un lugar destacado en la memoria visual de Canarias y del colectivo LGTBIQA+ mundial: GRAN SPECTRUM, la intervención creada por el reconocido artista internacional Spencer Tunick dentro de la programación de Culture & Business Pride.
La obra convirtió el corazón histórico de la ciudad en una gran imagen colectiva dedicada a la libertad, la diversidad y la defensa de los derechos del colectivo LGTBIQA+. A través del cuerpo humano, el color y el espacio público, Tunick compuso una escena inspirada en los colores de la bandera LGTBIQ+, símbolo universal de orgullo, resistencia, memoria y reconocimiento.
En GRAN SPECTRUM, el color no actuó únicamente como un recurso visual, sino como parte esencial del mensaje. Cada tono formó parte de una composición común que habla de una sociedad plural, diversa y viva; una sociedad que ocupa el espacio público para recordar que los derechos conquistados no pueden darse por garantizados. La imagen creada esta madrugada en Vegueta es, ante todo, una declaración colectiva de presencia y un statement contra el odio.
La acción cobra una relevancia especial en el escenario global. En Estados Unidos, país de origen de Spencer Tunick, y en otros lugares del planeta, se vive un clima de cuestionamiento y retroceso respecto a derechos ya conquistados por el colectivo LGTBIQA+. Frente a esa realidad, GRAN SPECTRUM se alza como una respuesta artística y social desde Canarias: una imagen de resistencia serena, de libertad compartida y de afirmación pública.
La intervención reunió a personas procedentes de veintitrés países diferentes, junto a participantes ilustres, ciudadanía local y visitantes que quisieron formar parte de una obra única. Esa diversidad de procedencias convirtió la acción en una imagen de comunión internacional, un gesto compartido que proyecta desde Gran Canaria un mensaje claro: la sociedad no retrocede en derechos; los derechos se defienden, se visibilizan y se ejercen.
Con esta obra, Spencer Tunick no solo crea una imagen artística de enorme impacto visual; también revela algo profundamente vinculado a la historia reciente de Canarias: el papel decisivo que las islas, y especialmente Gran Canaria, han tenido en la construcción de nuevos imaginarios de libertad, diversidad y derechos civiles. Durante décadas, este territorio ha sido origen, refugio y altavoz de propuestas sociales y culturales que han trascendido al mundo y que han contribuido a posicionar a España, desde Canarias, entre los referentes internacionales en materia de derechos humanos LGTBIQA+.
En ese sentido, GRAN SPECTRUM es mucho más que una fotografía colectiva. Es el retrato de una tierra que ha entendido la diversidad como parte de su identidad, de una ciudadanía que convive desde el respeto y de un pueblo que ha hecho de la libertad una forma de estar en el mundo. La obra de Tunick condensa esa idiosincrasia canaria: abierta, plural, acogedora y comprometida con la defensa de los derechos fundamentales.
La elección de Vegueta, corazón histórico de Gran Canaria y uno de los enclaves patrimoniales más importantes de Canarias, no es casual. Spencer Tunick ha situado su obra en un espacio cargado de raíz, memoria e identidad colectiva, precisamente para subrayar que la diversidad también forma parte de la historia profunda de este territorio. Vegueta representa el origen, la ciudad fundacional, el lugar donde conviven la memoria, la arquitectura, la vida civil y la dimensión simbólica de Canarias.
La intervención se realizó además frente a una de las imágenes más poderosas del imaginario colectivo: la de la fe, representada por la Catedral de Santa Ana, Catedral de Gran Canaria y uno de los grandes símbolos históricos y espirituales de la isla, recientemente visitada por el Papa. Ese diálogo entre el cuerpo, la diversidad, la fe, la historia y los derechos civiles aporta a la obra una fuerza singular: una imagen contemporánea de libertad situada ante un espacio que forma parte de la memoria emocional, religiosa y patrimonial de Canarias.
La realización de GRAN SPECTRUM ha supuesto meses de trabajo conjunto entre el equipo de Culture & Business Pride y Spencer Tunick. La producción se ha desarrollado en estrecha colaboración con el artista neoyorquino, cuidando cada aspecto conceptual, técnico, logístico y humano de una acción de enorme complejidad. La obra es el resultado de un proceso intenso de coordinación internacional, planificación artística y compromiso colectivo.
Pero esta obra ha sido posible, ante todo, gracias a las personas participantes, verdaderas protagonistas de la intervención. Fueron ellas quienes, desde primera hora de la madrugada, dieron sentido al proyecto con su presencia, su confianza y su entrega. Sin esa comunidad reunida en Vegueta no habría existido GRAN SPECTRUM: cada cuerpo, cada color y cada gesto formaron parte de una imagen común que habla de libertad, respeto y derechos compartidos.
El evento transcurrió desde primera hora de la madrugada, con un operativo formado por unas 40 personas entre producción, coordinación, seguridad, asistencia, logística, comunicación y equipos técnicos. La organización trabajó durante toda la noche para garantizar el correcto desarrollo de la intervención, la atención a las personas participantes y el respeto a las necesidades artísticas de la obra.
La acción se desarrolló en estrecha colaboración con las entidades patrocinadoras y colaboradoras del proyecto, entre ellas el Cabildo de Gran Canaria, Promotur Turismo de Islas Canarias y el Instituto Canario de Desarrollo Cultural, cuyo apoyo ha permitido situar a Gran Canaria en el centro de una conversación internacional sobre arte contemporáneo, derechos humanos y visibilidad LGTBIQA+.
Desde Culture & Business Pride se destaca que esta intervención no ha sido solo una fotografía, sino una experiencia de ciudadanía. En una sola imagen, GRAN SPECTRUM reúne cuerpos, colores, territorio y memoria para recordar que la visibilidad sigue siendo una herramienta esencial frente al odio, el miedo y la exclusión.
Gran Canaria amaneció hoy convertida en un símbolo internacional de libertad. Una isla que vuelve a demostrar que la cultura puede ser una herramienta de transformación social y que los derechos humanos también se defienden desde el arte, desde la belleza y desde la ocupación pacífica del espacio público.
La madrugada vivida en Vegueta deja una imagen histórica para Gran Canaria y para el movimiento LGTBIQA+: una imagen de comunión, orgullo y presencia colectiva. Una obra que afirma, desde Canarias hacia el mundo, que la diversidad no retrocede. [The Borderline Music]


