Telde, a 20 de junio de 2026.
Telde volvió a vivir una de sus jornadas más esperadas del año con la celebración de la Romería-Ofrenda en honor a San Juan Bautista, un encuentro que reunió a miles de personas en las calles del casco histórico y que se convirtió en una de las grandes imágenes de las Fiestas Patronales de San Juan 2026, una edición especialmente significativa al estar enmarcada en la conmemoración del 675 aniversario de la fundación de la ciudad.
La tarde comenzó a teñirse de tradición desde el Parque Franchy Roca, punto de partida de una comitiva que, a las 18.00 horas, inició un recorrido cargado de emoción y sentimiento por las principales calles del municipio. Vecinos y visitantes acompañaron el paso de las carretas, los grupos folclóricos y los cuerpos de baile en una celebración que volvió a demostrar que las fiestas populares son mucho más que un acto festivo: son la memoria viva de una ciudad que reconoce sus raíces y celebra aquello que la une.
El recorrido por María Encarnación Navarro, Rivero Bethencourt, Plaza de San Gregorio, Avenida de la Constitución, Poeta Fernando González, Avenida del Cabildo Insular, Rotonda Daora, Manuel Álvarez Peña, Párroco Hernández Benítez, Pérez Camacho, León y Castillo y Plaza de San Juan dejó estampas para el recuerdo, con las calles llenas de público, música, color y el sonido de los instrumentos tradicionales acompañando el caminar de una romería que volvió a reunir a generaciones enteras.
La Romería-Ofrenda contó con la participación de siete carretas representativas de distintos colectivos y barrios del municipio, que pusieron en valor la tradición canaria a través de la música, la vestimenta y los elementos propios de cada representación. La carreta del Ayuntamiento de Telde, acompañada por la Agrupación Folclórica Amigos Isleños y el Cuerpo de Baile Susurros Isleños, rindió homenaje a las Folías de Gran Canaria.
La representación de la Asociación de Vecinos Meclasa, junto a la Agrupación Folclórica Ábora y el Cuerpo de Baile Asaray, acercó las Seguidillas de Fuerteventura. Por su parte, la Asociación de Vecinos Roque Azucarero, acompañada por Abenchara, llevó hasta la romería los Aires de Lima de Tirajana.
El Centro de Mayores, junto a Taror y Tamaima, puso en escena la Berlina de San Andrés; mientras que Los Diver, acompañados por Ágora y Anzar, ofrecieron la representación de Fúlgida Luna. La participación del Distrito Cumbre, con El Sedal y Tamaima, permitió disfrutar de las Seguidillas de Gran Canaria, y el colectivo Vecinos de Telde, junto a Aulaga y Real Manantial, cerró la participación con La Berlina del Escobonal.
Cada una de las agrupaciones convirtió el recorrido en una muestra de orgullo por la cultura popular canaria, en una tarde donde las tradiciones pasaron de unas manos a otras, recordando que la identidad de Telde se construye con las historias de quienes la han vivido y la siguen celebrando.
Uno de los momentos más emotivos llegó con la llegada de la comitiva a la Plaza de San Juan, donde se realizó la tradicional ofrenda al patrón de la ciudad. Allí, vecinos, colectivos y participantes depositaron sus muestras de devoción y cariño en un gesto que volvió a unir pasado y presente en torno a la figura de San Juan Bautista.
La solidaridad volvió a estar presente en esta edición de la romería con la recogida de alimentos destinados a las familias que más lo necesitan. En total, se lograron reunir 500 kilos de productos, una muestra del carácter generoso de una ciudadanía que entiende sus fiestas también como un espacio para compartir y ayudar.
Tras la romería, la Plaza de San Juan continuó siendo el punto de encuentro de la celebración. A partir de las 22.00 horas comenzó la propuesta musical Parrandeando, con las actuaciones de las parrandas El Cura y Los Chanos, que mantuvieron vivo el espíritu festivo de la noche.
Posteriormente, a las 00.30 horas, el grupo Una Más tomó el escenario para poner música al cierre de una jornada que volvió a dejar imágenes de alegría, convivencia y emoción.
La Romería-Ofrenda a San Juan volvió a confirmar que esta celebración ocupa un lugar único en el corazón de Telde. En el año en el que la ciudad celebra sus 675 años de historia, miles de personas volvieron a caminar juntas para mantener viva una tradición que pertenece a todos y que seguirá pasando de generación en generación como parte de la memoria colectiva de un pueblo orgulloso de sus raíces. [Ayto. Telde]
