Caso 137, de Dóminik Moll, es la película que proyecta esta semana el museo TEA Tenerife Espacio de las Artes dentro de su programación estable de cine.
Aunque la historia de este thriller policial es una ficción está inspirado en los numerosos manifestantes que sufrieron graves mutilaciones por proyectiles de la policía durante las protestas de los chalecos amarillos en Francia entre 2018 y 2020. El filme, de marcado carácter ético y social, cuestiona con precisión quirúrgica las luces y sombras de los cuerpos policiales cuando se investigan a sí mismos. Léa Drucker, Guslagie Malanda y Mathilde Roehrich protagonizan esta cinta que se podrá ver desde mañana (viernes 19) hasta el domingo (día 21), a las 19:00 horas, en versión original en francés con subtítulos en español.
Caso 137 acumuló ocho nominaciones a los Premios César, alzándose con el galardón a la Mejor Actriz para su protagonista, Léa Drucker.
Para conferir la máxima fidelidad a este relato, coescrito junto a su colaborador habitual Gilles Marchand, Moll llevó a cabo un exhaustivo proceso de documentación entrevistando a profesionales de Asuntos Internos y abogados especializados. Además, el filme entrelaza de forma pionera metraje de ficción con imágenes reales capturadas por periodistas independientes en las calles de París.
La historia sigue los pasos de Stéphanie, una meticulosa e implacable inspectora de la Inspección General de la Policía Nacional (IGPN), el equivalente a Asuntos Internos.
A Stéphanie se le asigna la instrucción del Caso 137: dilucidar las responsabilidades de un disturbio en París en el que un joven manifestante ha resultado críticamente herido en la cabeza por el impacto de un proyectil policial. Lo que inicialmente se presenta como un procedimiento administrativo rutinario se transforma en una encrucijada moral de consecuencias devastadoras cuando la investigación colisiona con una férrea resistencia institucional y corporativista dentro del propio cuerpo.
Dominik Moll se interesó inicialmente por el cine de naturaleza, pero el descubrimiento de la obra de Alfred Hitchcock lo impulsó a volcarse definitivamente hacia la ficción. El director se formó en el City College de Nueva York y en el IDHEC de París, donde conoció a Gilles Marchand, su colaborador habitual y coautor de la mayoría de sus guiones. Durante la década de 1990, Moll se desempeñó como montador y asistente de dirección de cineastas como Laurent Cantet y Marcel Ophuls, antes de debutar como director con su primer largometraje, Intimité (1994).
Su consolidación internacional llegó en el año 2000 con Harry, un ami qui vous veut du bien, película que compitió en el Festival de Cannes y se convirtió en un éxito de crítica y público, obteniendo cuatro premios César. En sus trabajos posteriores, el realizador continuó explorando el cine de género mientras integraba, de manera cada vez más profunda, diversas temáticas sociales. En 2023, su película La Nuit du 12 fue la gran ganadora de los premios César con siete estatuillas, tras una excelente recepción por parte de la prensa especializada y la audiencia. El director también incursionó en la dirección de series internacionales, destacándose Edén (para la señal Arte), una producción que aborda la problemática de los migrantes en Europa. [Cabildo de Tenerife]


