Sí se puede denuncia que la nueva directiva de Educación quiere imponer una «ley del silencio» en las aulas canarias

Vanesa Martín, portavoz de la formación ecosocialista, alerta de que la ambigüedad del concepto de “neutralidad ideológica” en la Resolución 73/2026 busca fomentar la autocensura y expulsar el debate social de los centros educativos.

La portavoz de Sí se puede en Canarias, Vanesa Martín, ha manifestado hoy el rechazo frontal de su organización a la reciente Resolución 73/2026 sobre la organización y funcionamiento de los centros educativos en Canarias. Según la formación, el apartado 3.4 de dicha norma, que prohíbe actividades de colectivos con “opciones ideológicas no neutrales”, constituye un ataque directo al pluralismo político y a la formación crítica del alumnado.

Este lunes el El viceconsejero de Educación del Gobierno de Canarias, José Manuel Cabrera, aseguró en un medio de comunicación que con esta medida «la censura no la imponemos nosotros, serán los equipos directivos y los consejos escolares los que indiquen si la charla reúne las condiciones» Para la portavoz, esta declaraciones son “un auténtico despropósito, que incrementa la presión de una comunidad educativa ya amenazada por los discursos de odio, homófobos, machistas y totalitarios”.

La formación ecosocialista califica de disparate el hablar de “colectivos caracterizados por una determinada opción ideológica no neutral”, para impedir acciones informativas en los centros educativos. La palabra «neutralidad» es una considera que solo genera inseguridad jurídica y que debe aclararse. «Una cosa es decir que no se permitirán discursos que deningren a las personas por su origen o estética, que ataquen los derechos civiles de la ciudadanía o que cuestionen argumentos científicos o las leyes, y otra bien distinta es hablar de una neutralidad que es difícil de aplicar”, asegura la portavoz. Vanesa Martín se pregunta “cómo es un discurso por la igualdad neutral, o uno sobre el cambio climático, sobre el racismo, el pacifismo o sobre la dictadura…¿proponen que se defienda el machismo, el negacionismo, la violencia o el cuestionamiento de la memoria democrática en las charlas educativas, para hacerlas neutrales?”.

Desde Sí se puede señalan que las instituciones y las propias constituciones democráticas no son «neutrales», sino que están fundamentadas en valores como la igualdad, la sostenibilidad y los derechos humanos. Defienden que no se aisle los centros educativos de los debates de la sociedad y de los colectivos sociales, que siempre han formado parte de la misma a través de charlas y jornadas que resultan útiles y favorecen un debate democrático. Consideran que “lo que pretende el ejecutivo canario es, bajo un barniz de moderación, solo imitan las acciones de los gobiernos trumpistas que vetan el debate sobre la salud afectivo sexual, la igualdad, la memoria histórica o el medio ambiente de la aulas”.

Vanesa Martín reclama que se haga un escrito aclaratorio desde la Consejería, donde se desarrolle una idea que a día de hoy solo promueve la autocensura y el cese de actos externos para evitar posibles conflictos, aclarando qué se enfocan a charlas que legitiman discursos de odio contra la población migrante, fomentan el machismo o cuestionan la ciencia, no sobre el resto de acciones que están dentro de las estrategias públicas, como la lucha contra el cambio climático, la normativa de igualdad, la Ley Canaria de Memoria y otras normas similares. “Quieren colocar la presión sobre la dirección del centro y eso promueve que se cierren los centros ante cualquier iniciativa, incluso al reparto de información sobre huelgas estudiantiles o procesos que afectan a la misma”, afirma.

Vanesa Martín ha sido tajante al señalar que esta resolución es un síntoma de una deriva autoritaria del gobierno canario de CC-PP que busca silenciar a la sociedad civil dentro de las aulas. «La democracia no se fortalece con el silencio, sino con la confrontación pacífica de ideas. Hace falta una educación viva, donde las entidades del tercer sector tengan cabida y se plasmen los debates que existen en la sociedad”, asegura.

Sí se puede exige a la Consejería de Educación la revisión inmediata de esta disposición para garantizar que la autonomía de los centros y la libertad de cátedra no queden supeditadas a interpretaciones subjetivas del poder de turno. [Sí se puede]